Una cena de empresa muy especial

La cena de empresa ha llegado. Como todos los años, te dispones a acudir con un traje e intentar pasarlo lo mejor posible. Este año te han contado que han preparado algo especial, pero claro, eso te lo dicen siempre. A ver con qué te sorprenden.

UNA CENA DE EMPRESA DIFERENTE

A la llegada al restaurante no parece haber demasiadas diferencias con respecto a la cena de empresa de otros años. Mesas amplias (tú, por supuesto, intentarás ponerte lejos de los jefes, que el año anterior te la jugaron), en un salón que parece acogedor, pero vaya, como de costumbre.

Lo único que parece diferente es un escenario con un micrófono. Rápidamente deduces que igual hay karaoke al final de la cena de empresa. Pero vaya, que si ese es el “algo especial” que habían preparado, tampoco es para tanto.

Mientras estáis sentados, se os acerca un hombre que se ofrece a haceros un juego de magia. Aceptáis (¡qué remedio!) pensando que si el mago se crée que os va a conseguir engañar lo lleva claro. Empieza a hacer un juego con tres cartas. Vuelve la de arriba y es un as de trebol. La pasa abajo, levanta la de arriba y es otro as de trebol (él dice que es el mismo que ha subido). Repite el pasarla abajo, da la vuelta otra vez a la de arriba, y es otro as de trebol. Os sonreís con cierta condescendencia (empezamos bien la cena de empresa).

De repente, el mago gira las cartas y solo hay un as de trebol entre dos figuras. No sabes cómo diablos lo ha hecho. Y estaba a diez centímetros de tus ojos. Por primera vez piensas que igual esta cena de empresa no va a estar tan mal.

UNA CENA DE EMPRESA DIVERTIDA

Mientras cenáis, piensas que la cena de empresa no está nada mal. El pollo de corral y el secreto ibérico son los platos que más éxito tienen. Y encima podéis repetir todo lo que queráis, aunque ya de por sí las raciones son abundantes.

Además hay barra libre, de la que algunos, por supuesto, están haciendo buen uso.

Mientras cenáis, descubres que el escenario es para un espectáculo que va a tener lugar durante la cena. Empieza el mago de antes. Si ya consiguió sorprenderos en la mesa, en el escenario se sale. Y además tiene algunos puntos muy buenos. Mira que nunca te había llamado mucho la atención la magia, pero es que el tío es muy bueno.

Además, ver salir a algunos de tus compañeros al escenario es, desde luego, todo un punto. Más vale que hagas fotos para que queden para la posteridad, que esta cena de empresa está dando para mucho.

El otro artista es un monologuista. Y de los buenos, desde luego. Las risas no paran, sobre todo en un momento que habla de las madres, y te sientes identificado al máximo, mientras te ríes sin parar. Sí que está siendo una cena de empresa diferente.

Y al final, os hacéis fotos con los dos artistas, que pondrán en su facebook. Por supuesto piensas estar atento para etiquetar a todos tus compañeros.

Si quieres vivir una cena de Navidad de empresa como la que te hemos contado, ponte en contacto con nosotros en el 91 345 14 20.

Esta puede ser tu historia.